zoologicos

Zoológicos, cárceles de inocentes

Desde tiempos antiquísimos hasta los actuales ha permanecido la vaga idea en la mente de todo padre y madre el hecho de querer hacer a su hijo o hija conectarse con la naturaleza. Vemos una cantidad de animales detrás de unas celdas sacar sus patas o boca al vernos ofrecerles algo de comida y creemos inconscientemente que estos seres se encuentran en el mejor de los estados, sintiéndose a gusto en una celda toda su vida luego de haber sido robados y arrastrados a la fuerza de su hábitat natural para ser vistos como unos payasos tras unas rejas.


Los animales son maltratados frecuentemente al no comportarse en las jornadas de limpieza de su “espacio temporal” y deben conformarse con la poca alimentación que en varios casos termina siendo nula.

99 por ciento de todos los animales en los zoológicos no están en peligro de extinción. Si los zoológicos estuvieran solo salvando especies en peligro, nadie se quejaría. Pero los zoológicos son un negocio. De hecho, a pesar de que las empresas que gestionan estos negocios intentan recrear los ambientes de los animales, ningún tipo de arquitectura puede re-crear un habitad natural de los bosques, ramas caídas, plantas y otras especies animales.

En los zoológicos No hay educación excepto la cruel educación que le enseña a los chicos que esta bien dominar y esclavizar animales y ponerlos a la vista para nuestra observación y burla.

Al ir o llevar a tus hijos al zoológico apoyas a este negocio esclavizador, no asistas ni lleves a tus hijos al zoológico.

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